Chapter 32 - |

El plan maestro requería una actuación digna de un premio de la academia, y nadie dominaba el arte del engaño estratégico mejor que los invencibles reyes del imperio corporativo. Para que la trampa cayera de manera devastadora y rotunda sobre Mateo, debían hacerle creer ciegamente que su atentado en Mónaco los había acorralado y asustado. Durante los siguientes tres días, Isabella y Alejandro ordenaron a sus portavoces emitir comunicados de prensa cuidadosamente redactados, fingiendo una vulnerabilidad calculada: anunciaron una "reestructuración defensiva" falsa y la cancelación temporal de ciertas expansiones en Europa, como si estuvieran sufriendo un déficit.
En el lujoso y silencioso despacho parisino, Alejandro observaba las noticias en la pantalla gigante, donde los analistas económicos debatían con ignorancia sobre la supuesta crisis del matrimonio.
—Es asombroso lo fácil que es manipular a la prensa y a los mercados cuando les das exactamente el drama barato que están esperando devorar —comentó Alejandro, sirviendo dos copas del coñac más caro y añejo, pasándole una a su esposa.
Isabella, sentada elegantemente y revisando los contratos finales que sellarían el destino de su enemigo, tomó la copa con una sonrisa deslumbrante y astuta.
—La vanidad es el punto ciego de los idiotas, Alejandro. Mateo vio los titulares de hoy y se ha creído un dios intocable. Piensa que estamos asustados y retrocediendo —explicó ella, firmando con un bolígrafo de oro macizo—. Mis informantes me confirman que ha invitado a toda la alta sociedad parisina y a inversores globales al gran baile de máscaras en el Château de Versalles mañana por la noche. Va a anunciar su "nuevo" imperio.
—Y será allí donde desataremos el infierno legal y financiero más grande que este continente haya visto —afirmó Alejandro, brindando con ella—. Nuestros abogados ya tienen las órdenes de congelamiento global listas para ser ejecutadas por el juez federal exactamente a la medianoche. Cuando él intente brindar por su victoria, se dará cuenta de que sus cuentas están en cero absoluto.
May you like
—Brindo por eso, mi rey. Y por el hermoso vestido de diseñador exclusivo que usaré para ver cómo se derrumba su vida y su arrogancia, destruyendo el último vestigio de la asquerosa sangre de Valeria para siempre.
El brindis resonó en la habitación, marcando el inicio del último acto de su obra maestra de destrucción, listos para aplastar cualquier sombra que desafiara su reinado y su profundo amor inquebrantable.