Chapter 7 - The Slipping Mask

Aprovechando un brevísimo descuido de Carmen, quien se había quedado literalmente paralizada, congelada y sin respiración por la inmensa vergüenza que le produjo el comentario inoportuno de su hija, Sofía se deslizó ágilmente de sus brazos y cayó de pie sobre la suave alfombra. Sin que absolutamente nadie pudiera detenerla a tiempo, la pequeña niña dio unos pasos rápidos y muy decididos, acercándose peligrosamente al mismísimo borde del escenario iluminado. Levantó su diminuto brazo y señaló de manera directa la redondeada pancita de la novia frente a cientos de poderosos invitados de la alta sociedad que observaban la extraña escena con una mezcla de horror y fascinación.
Al verse repentinamente expuesta de una manera tan brutal por un dedo acusador tan pequeño e inocente, la mujer del vestido blanco tuvo que hacer un esfuerzo físico sobrehumano para disimular su tremenda sorpresa y terror absoluto. Isabella congeló rápidamente su rostro en una sonrisa sumamente incómoda, tensa y evidentemente falsa, tratando de mantener la compostura frente a las múltiples cámaras que no dejaban de grabar el evento.
May you like
—¿Qué dijiste, pequeña hermosa? —cuestionó la nerviosa novia a través del micrófono, intentando desesperadamente proyectar una imagen maternal y muy comprensiva. Intentaba a toda costa mantener un tono dulce, pero sus nudillos estaban completamente blancos de tanto apretar el aparato metálico, y un evidente brillo de nerviosismo, pánico extremo y hostilidad salvaje se asomó sin remedio en su mirada.
Trató de soltar una risa ligera y muy cristalina para hacer parecer que todo era una simple e inofensiva ocurrencia infantil. Sin embargo, el rostro de Santiago, que estaba de pie justo a su lado, ya no irradiaba la felicidad ciega de antes; una oscura sombra de duda había cruzado sus ojos por primera vez en la noche.