Chapter 11 - El nuevo cliente

|
El despacho de Fernando Sotomayor amaneció inundado por la luz pálida de un martes lluvioso. Llevaba ya tres años trabajando en la firma, y mi reputación como especialista en reestructuración y auditoría forense había crecido de forma silenciosa pero imparable. Ya no era la mujer a la sombra de un marido controlador; era la profesional a la que acudían cuando los números dejaban de cuadrar y las mentiras se volvían insostenibles.
Esa mañana, Fernando entró en mi oficina con una gruesa carpeta de lomo rojo. Su expresión era inusualmente grave.
—Elena, tengo un caso que creo que solo tú puedes manejar con la sensibilidad y la perspicacia que requiere —dijo, tomando asiento frente a mi escritorio de cristal—. Se trata de Inversiones Santaló.
Conocía la empresa. Era una constructora familiar de tamaño medio que había gozado de mucho prestigio en la región.
—Pensé que los Santaló tenían una estructura financiera envidiable —respondí, abriendo la carpeta.
—La tenían —corrigió Fernando con un suspiro—. Hasta que el hermano mayor, Diego, tomó el control ejecutivo. La hermana menor, Valeria, acaba de acudir a nosotros. Sospecha que Diego está vaciando las cuentas de la empresa para asfixiarla financieramente y obligarla a vender su parte por una miseria.
Sentí un escalofrío familiar. Era la misma táctica, el mismo patrón de abuso económico que Tomás había intentado usar conmigo. La asfixia silenciosa, el desgaste, la manipulación de los activos para dejar a la víctima sin oxígeno legal ni financiero.
—Valeria está aterrorizada —continuó Fernando—. Diego la ha convencido de que, si acude a los tribunales, la empresa quebrará y ella perderá hasta su casa, que está puesta como aval.
May you like
Levanté la vista de los documentos y miré a Fernando a los ojos. Mi pulso era firme.
—Dile a Valeria que venga a verme esta misma tarde —dije, cerrando la carpeta con decisión—. Nadie va a arrebatarle lo que es suyo. Yo me encargo de desmontar esta telaraña.