Chapter 19 - La lucha por la supervivencia

—¡No te atrevas a tocar a mi hijo, maldita asesina!
—gritó Isabella a todo pulmón, con una voz desgarradora que provenía de lo más profundo de sus entrañas.
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Aprovechando un brevísimo momento de duda y sorpresa en los oscuros ojos de Elena, Isabella se abalanzó salvajemente sobre el ama de llaves con la fuerza sobrenatural de una madre fiera y acorralada. Ambas mujeres chocaron brutalmente. El ensordecedor disparo resonó en las cuatro paredes insonorizadas de la pequeña habitación, llenando el aire de olor a pólvora quemada. Afortunadamente, gracias al empuje de Isabella, la bala se desvió dramáticamente y terminó incrustándose profundamente en el elegante techo de yeso, liberando una lluvia de polvo blanco sobre ellas.
Sin perder ni un solo segundo, Valeria saltó hacia adelante y golpeó a Elena fuertemente en el hombro derecho con la pesada base de la lámpara de bronce. El golpe seco hizo que la vieja ama de llaves gritara de dolor, aflojara su agarre y soltara el arma de fuego al suelo. Rosa actuó con la velocidad de un rayo; corrió desde la cuna, pateó el revólver con todas sus fuerzas para alejarlo completamente del alcance de la peligrosa mujer, empujándolo debajo del pesado armario. Luego, la valiente niñera se lanzó para ayudar a inmovilizar a Elena contra el frío suelo, evitando hábilmente el charco de ácido humeante. La vieja ama de llaves luchó con una rabia y una fuerza desesperada, lanzando golpes y maldiciones llenas de odio, pero el inmenso amor, el instinto de protección maternal y la fuerte adrenalina de las tres mujeres unidas fueron muchísimo más poderosos que el amargo odio acumulado de la intrusa. Entre las tres, lograron someterla y mantenerla presionada contra el piso, jadeando de agotamiento pero vivas.