Chapter 15 - La puerta

El silencio absoluto y aterrador volvió a reinar y a apoderarse completamente de la habitación infantil, que ahora se sentía más como una trampa mortal que como un refugio seguro. El monitor de seguridad estaba muerto, frío e inservible. Alguien desde las sombras había cortado intencionalmente la señal desde el servidor central de la enorme mansión. Isabella miró fijamente a su asustada hermana y a la valiente niñera. La realidad se desplomó sobre ellas con un peso aplastante: estaban totalmente atrapadas. El asesino no solo sabía de la existencia de las cámaras ocultas, sino que tenía un acceso privilegiado y total a todos los sistemas de seguridad de la casa. Tenía el control absoluto del entorno.
De repente, en medio de la insoportable tensión que flotaba en el aire intoxicado, un sutil pero escalofriante sonido metálico las hizo sobresaltarse y apretarse unas contra otras. El pesado picaporte de bronce de la puerta principal de la habitación del bebé comenzó a girar muy lentamente, milímetro a milímetro. La inmensa y pesada puerta de madera maciza comenzó a abrirse desde el pasillo exterior, rechinando suavemente sobre sus antiguas bisagras doradas con una lentitud deliberada que helaba la sangre de las mujeres. Alguien estaba a punto de entrar, bloqueando su única vía de escape. El aire se volvió pesado, cada respiración dolía, mientras aguardaban la revelación inminente. Las tres mujeres giraron sus cuerpos simultáneamente, paralizadas y aterradas, dirigiendo sus miradas hacia la entrada oscura. Isabella dio un paso instintivo hacia atrás, colocándose como un escudo humano frente a la cuna donde su hijo continuaba durmiendo plácidamente, ajeno al monstruo que acechaba en el umbral. Sus manos buscaron desesperadamente algo pesado en la mesa de noche para usarlo como arma improvisada, sabiendo que tendrían que luchar por sus vidas en los próximos segundos.