Chapter 6 - El Regreso al Vacío

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El apartamento en Chamberí nunca había parecido tan grande ni tan silencioso. Adrián dejó las llaves sobre la mesa de la entrada, el sonido metálico resonando en el pasillo vacío. La carpeta gris que Sofía había dejado seguía allí, una sentencia de la que no podía escapar. Se quitó la corbata azul, la misma que había elegido por superstición, y la arrojó sobre el respaldo de una silla.
Caminó hacia el dormitorio. El armario medio vacío era una herida abierta. Faltaban los abrigos de Sofía, sus zapatos cómodos, el olor a su perfume suave. En su lugar, solo quedaba el eco de sus propias decisiones.
Se sentó al borde de la cama, frotándose el rostro con las manos. ¿Cómo había llegado a esto? Hacía menos de una semana, estaba a punto de convertirse en presidente ejecutivo adjunto. Tenía el mundo a sus pies, el respeto del consejo, la admiración de Claudia Montalbán. Y ahora, no tenía nada. Ni trabajo, ni futuro, ni esposa.
El teléfono vibró en su bolsillo. Lo sacó con esperanza, pero era un mensaje de su abogado, informándole sobre los próximos pasos del divorcio. Adrián lo ignoró y marcó el número de Sofía.
Un tono. Dos. Tres. Buzón de voz.
—Sofía, soy yo —dijo, su voz ronca por el cansancio—. Sé que estás enfadada. Tienes todo el derecho a estarlo. Pero por favor, hablemos. No podemos tirar doce años a la basura por un error. Te necesito.
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Colgó, sabiendo que las palabras sonaban vacías. No era un error lo que había cometido. Había sido una elección, una elección que había revelado la verdadera naturaleza de su ambición. Había elegido el prestigio sobre la lealtad, la imagen sobre el amor.
Y ahora, el precio de esa elección era un apartamento vacío y un futuro incierto. Se levantó de la cama y caminó hacia la ventana. La ciudad de Madrid brillaba bajo la noche, ajena a su fracaso. Por primera vez en su vida, Adrián se sintió verdaderamente solo. No era el joven ambicioso de Alcorcón, ni el exitoso director de Vértice. Era solo un hombre que había perdido todo lo que importaba.